Lujo, servicio y belleza de paisajes

Los faraones los usaban para realizar sus travesias desde el año 2000 A.C, los romanos hacían viajes de placer por el mediterráneo, así que los cruceros no son un invento de la modernidad.

El lujo de sus instalaciones, el servicio a bordo y la belleza de los paisajes hacen que viajar en un crucero te invite a vivir una experiencia única e inolvidable.

Recuerdo que hace ya muchos años, entré a una agencia de viajes y  pedí una revista de cruceros, con el solo fin de recortar las fotos para poner en el álbum de mis sueños, por aquel tiempo en que me animé a soñar por primera vez. Luego de varios años, tuve la posibilidad de realizar mi primer viaje en crucero y a mi regreso, me di cuenta que el de la foto de mi álbum, era el mismo en el que había estado. Los sueños se hacen realidad, de eso no me cabe ninguna duda

álbum de los sueños
cruceros maravillosos
El lujo de los cruceros
Por que elegir un crucero
La inmensidad del mar

Parecen caros pero no lo son

Cuando sumas lo que sale el translado hacia una ciudad, el hospedaje, la comida, la diversión y excursiones y lo comparas con el precio de un crucero, te das cuenta que es una forma más económica de vacacionar, sin mencionar que te da la posibilidad de conocer varias ciudades en poco tiempo.

Recuerdo que la primera vez que me subí a un crucero, la señora que estaba delante mío me dijo “Es la sexta vez que lo hago”. En ese momento me pareció una locura hacerlo una y otra vez, pero la señora tenía razón, a partir de la primera, ya llevo tres cruceros y seguiría elijiendo esa forma de viajar.

La gran diferencia que tiene el crucero con cualquier otro viaje es que tus vacaciones comienzan apenas te subes al barco, no necesitas que el viaje comience para disfrutar de sus instalaciones, ellos se hacen cargo del equipaje, que llevan a la puerta de tu camarote, así que la aventura comienza inmediatamente, no tienes que esperar en aeropuertos, ni hacer largos viajes en micro o en tren, llegas a la terminal de cruceros y comienzas inmediatamente a disfrutar.

Mi primer crucero medía 290 metros de largo, 14 pisos y albergaba 3780 huéspedes y 1110 tripulantes, algunos son un poco más chicos, otros más grandes pero todos cuentan con restaurantes, bares, spa,  bouffet, pistas deportivas, casino, peluquería, solarium, sala de fiestas, piletas climatizadas, biblioteca, sala de juegos, simuladores, área especial para el cuidado y recreación de niños pequeños, centro médico, recepción, un gran teatro de tres plantas, comercios, servicio de internet y galería de arte. Los cruceros son pequeñas ciudades, en sus bares puedes encontrar lugares relajados con música sueve, un pianista tocando melodías románticas, una orquesta de tango, cumbia, música disco, etc. Todos los días son temáticos, la fiesta de blanco es hermosa, todo el barco viste de ese color y la de gala, donde puedes ver mujeres con sus largos vestidos de fiesta y hombres de elegante traje, fiestas de disfraces, la noche italiana, la de los años 70 y muchas más. Hay para todos los gustos, durante el día, sesiones de yoga, gimansia, concursos de cocina, juegos de mesa, etc y de noche la diversión que elijas estará disponible.

Mención especial para la atención personalizada que recibes en todo momento, el personal es de todas las nacionalidades, en su mayoría filipinos, amables, cálidos y alegres.

Si amas el mar, es una sensación única, salir a cubierta y encontrarte con su inmensidad en todo momento.
Andrea Bruno
Travel Blogger