El Gran Bazar

Llegamos a Estambul y como nuestro tour comenzaba al día siguiente, decidimos dejar todo en el hotel y salir a visitar el Gran Bazar, yo había leído que era grande, pero no me imaginé que tuviera semejante tamaño. Fue construído en 1451, tiene 22 puertas, 3600 puestos y 64 calles, así que lamento decepcionarte, pero es imposible recorrerlo en su totalidad. Puedes encontrar de todo allí , aunque los precios son más económicos en los puestos que lo rodean. 

Si tu problema al llegar a Estambul es el idioma, olvídalo, los turcos hablan en todos los idiomas con tal de venderte sus productos, te llaman desde sus puestos, te ofrecen probar su delicioso té de manzana, y por supuesto el regateo está siempre presente. En realidad, uno queda conforme, porque siempre te rebajan el precio, pero más allá de eso, son gentiles, amables, te tratan bien y eso es lo bueno.

Las especies están a la óden del día, todo lo empacan al vacío,  así que, puedes recorrer el mundo con café turco en tu maleta, té del amor o de rosas. Te recomiendo el curry, el picante es maravilloso, pero si no te animás también hay del suave, el pimentón, comino y azafrán en hebras, soy cocinera así que compré miles de especias que todavía uso después de cinco años.

Puedes comprar alfombras, grandes, pequeñas y como hicimos nosotras miles de pañuelos, chalinas, pashminas, de todos los colores.

Lo que te recomiendo, cuando comiences a planear tu viaje a Estambul, es que lo dejes para último lugar, sino te pasará como a mí, que cargué con café y especias durante más de veinte días en la valija.

Te cuento que ¡Todo es barato en Estambul! Para nosotros que vivimos en Argentina, un país en el que el dolar y el Euro salen fortuna, cuando yo viajé, 1 lira turca eran $3.50 argentinos, hoy día 1 lira turca no llega a los $10. Turquía es un país a tener en cuenta por muchas razones, pero el cambio es una de ellas.

El Gran Bazar es un lugar para visitar más de una vez, pero lo que encuentres, compralo, porque es muy difícil volver a encontrar una puerta o un puesto entre tantos.

La entrada al Gran bazar es gratuita y está abierto de lunes a sábados de 8:30 a 19:30hs. La dirección es Beyazıt Mh., 34126 Fatih/Provincia de Estambul.

Como en todo Estambul, siempre está presente su bandera y miles de personas paseando, comprando y regateando. Te recomiendo que consigas un guía que hable en tu idioma, porque aunque uno no recuerde todo lo que ellos te cuenten, es interesante conocer una filosofía de vida tan diferente a la nuestra y la historia de un pueblo que fue uno de los más grandes de la historia.

La mezquita azul y Santa Sofía

Estambul es una ciudad cosmopolita, la religión dominante es el Islam, creo que la magia de esta ciudad tiene que ver con ese llamado a rezar que se escucha cinco veces por día desde dónde  te encuentres.

Todas las mujeres están cubiertas con un hiyab, que mantiene tapada su cabeza y sus hombros, algunos son hermosos, las más creyentes, utilizan burkas, que les tapa toda la cara solo los ojos se mantienen destapados. Si hay algo que me llamó la atención es que la mujer turca es muy prolija, su vestimenta es hermosa, pero los hombres andan por la calle con jeans y remeras. Como si no estuviesen a la altura de la mujer que los acompaña.

La Mezquita Azul es la mezquita más importante de Estambul. Su nombre en turco es Sultanahmed Camii, Mezquita del Sultán Ahmed, ya que fue construida por el Sultán Ahmed I entre 1609 y 1616. Fue inaugurada en el año 1617 durante el mandato de Mustafá I. Tiene seis minaretes, así se llaman las torres de las mezquitas, desde allí llaman a rezar, ahora con altavoces,  el detalle son las lámparas de aceite más de 200 que son las que se utilizan para iluminarla. Si bien es un lugar turístico, como todas las mezquitas, son lugares sagrados, es por eso que al entrar te informan que la cabeza de las mujeres debe estar tapada, los hombros también y no se puede usar polleras cortas, para eso te entregan paños para que te cubras la cabeza, si ya pasaste por el gran bazar, puedes utilizar una chalina de las que compraste allí.   Ellos entran sin calzado, como es imposible por la cantidad de turistas, te entregan un cubrepié.

La entrada es gratuita, se encuentra en Plaza Sultanahmet y el horario es Todos los días: de 08:30 a 11:30, de 13.00 a 14:30 y de 15:30 a 16:45 horas.

Santa Sofía ahora es un museo, es inmensa y en sus paredes lleva grabada su historia, era la primera vez que yo entraba a un lugar que había sido una iglesia, entre 1204 y 1261, luego en 1463 los otomanos la transformaron en mezquita, en todas las iglesias que tomaban, les borraban sus figuras religiosas, en Santa Sofía, las dejaron y solos las taparon, es por eso que podrás ver a la virgen y escrituras del islam. Los otomanos le agregaron cuatro minaretes, fue una escuela teológica y un comedor público, en 1935 se convirtió en museo.

Se encuentra al lado de la mezquita azul, su horario es de 9 a 17 o 19hs según la época del año y la entrada es paga.

Lugares imperdibles que no están en los tours. La cisterna basílica y Pier Loti

Pienso que un viaje comienza cuando lo planeamos y más allá de que íbamos en un tour, mientras investigaba sobre Estambul, encontré estos dos lugares que no estaban incluídos, como la última tarde era libre, usamos nuestro tiempo para visitarlos, te los recomiendo.

La cisterna basílica es un depósito de agua que se construyó para que la ciudad tuviera reservas en caso de ser atacada también se las llama Palacio sumergido. Es un lugar muy silencioso, hermoso a la vista y lleno de paz, se recorren por medio de pasarelas, que recorren sus columnas hasta encontrar a dos de ellas que tienen la cabeza de Medusa boca abajo y con los ojos cerrados, para que el que la mire, no se convierta en piedra.

Queda en Yerebatan C2 cerca de Santa Sofía. el horario es de 9 a 17:30hs la entrada es paga pero muy económica.

El otro lugar que te recomiendo es el café Pierre Loti,  dicen que ese escritor iba allí a inspirarse y no lo dudo es el lugar desde el cuál tienes la vista más hermosa de Estambul y se puede ver el cuerno de oro del Bósforo al atardecer. Nosotras fuimos por la tarde y bajamos de noche así que, tomando rico té turco, disfrutamos de una  hermosa tarde de septiembre allí. No es fácil llegar , se encuentra arriba de una colina, entonces decidimos tomar un taxi para ir y  luego bajamos en teleférico.

A veces es bueno dejar de correr en los viajes y solo poder sentarse a disfrutar del paisaje y del momento, porque esos son los que simpre vamos a recordar.

"Estambul es una de esas ciudades que me enamoró, desde entonces sueño con regresar y disfrutarla por más tiempo"
Andrea Bruno
Travel Blogger